Historia. «Entramos a la niebla y no supimos qué pasó»

n-c1-030212_Drupal Main Image.var_1451106995Cerca de las siete de la mañana la neblina se los tragó en el kilómetro 7+800 del Circuito Interior Mexiquense. Su auto se impactó contra otros que llevaban horas chocados; no tuvieron salida

Con la tristeza reflejada en sus rostros, integrantes de las familias Pérez Ramírez y Zamora Buendía dijeron adiós a los pequeños Joaquín y Brandon, a la abuela Carmen y al señor Joaquín.

Ellos perdieron la vida el jueves pasado a causa del accidente vial ocurrido en el Circuito Exterior Mexiquense.

El funeral se efectuó en un edificio de Servicios Funerarios del Distrito Federal situado en la calle 517 de la colonia San Juan de Aragón, en la delegación Gustavo A. Madero.

Para ambas familias la Navidad, motivo por el cual planearon reunirse en un inicio, quedó en segundo término. Aseguraron que no tienen nada que festejar, pero sí mucho que exigir. Frente a la funeraria, familiares de los afectados indicaron que las autoridades mexiquenses no les han brindado el apoyo al que se comprometieron.

“No se ha visto ningún apoyo, [las autoridades] no se han acercado a nosotros. Lo único que ayer [jueves] nos ofrecían era el traslado y ponernos la funeraria, pero no nos ponían las fosas. Hemos estado batallando, a mi tía la querían sacar del hospital porque no era derechohabiente”, explicó Juan Ricardo Ortega Pérez.

Juan dijo que no aceptaron el apoyo que les ofrecieron “porque era una ayuda a medias, nos manejaban que nos daban los ataudes, el traslado, la funeraria, pero no nos daban las fosas; les pedimos las fosas y una señorita del Ministerio Público de Cuautitlán nos dijo que no se lo autorizaron porque no había presupuesto”. Indicó que todos los gastos han corrido por cuenta de ambas familias, que han gastado alrededor de 100 mil pesos.

La hora fatal. En punto de las nueve de la mañana, los Ramírez, que residen en el municipio de Nezahualcóyotl, Estado de México, recibieron una llamada y aunque no recuerdan de quién, nunca olvidarán la noticia que les dio, pues sus familiares habían tenido un accidente en el que sólo una persona sobrevivió y fue trasladada al hospital Magdalena de las Salinas, en el DF.

“Nos habló alguien que la verdad no recuerdo su nombre, fue el que sacó a mi tía del carro, el que la ayudó, él fue quien nos marcó por teléfono, de hecho pensamos que era una broma”, comentó Rey Calderón.

Sin saber lo que ocurría, dos grupos de los Ramírez se movilizaron, unos al hospital ubicado en la delegación Gustavo A. Madero y otros a lugar del accidente, en el kilómetro 7­+800 del Circuito Exterior Mexiquense.

Su última salida. Joaquín Zamora partió de su casa en Neza a las 5 am, con sus dos hijos, esposa y suegra, rumbo a Guanajuato. Cerca de las siete de la mañana la neblina se los tragó: su auto se impactó contra otros que llevaban horas chocados, no tuvieron salida.