Denuncian discriminación por no ser originarios de Santa María El Tule

MELISA GARCÍA

Santa María El Tule es una población cercana a la capital oaxaqueña, la cual es famosa por albergar el famoso Árbol del Tule, sin embargo, hace poco, un grupo de personas que prefirieron no dar a conocer sus nombres, para evitar represalias, denunciaron que tras adquirir unos terrenos en dicho municipio, han sido víctimas de dicriminación y hostigamiento por parte de pobladores originarios, señalaron que el motivo de esto es debido a que no son pertenecientes a la comunidad.

Asimismo, denunciaron que al momento de solicitar documentos de propiedad al Comisariado Ejidal, se les ha negado la autorización, además que han recibido amenazas de que se les suspenderá la obra que pudieran realizar en dichos predios, por lo que comentaron que han comenzado con trámites de demanda antes las autoridades agrarias, debido al abuso de autoridad que presentan, ya que temen que se les despoje de los terrenos que adquirieron de manera legal.

Ante esta situación, el comisariado Ejidal del municipio, David Matías López compartió que existe una ley agraria, la cual señala que aquellas personas que hayan adquirido un terreno en la jurisdicción de Santa María El Tule, deben contar con un documento avalado por la asamblea de ejidatarios y emitido por el Registro Agrario Nacional, no obstante, hay más requisitos con los que se deben cumplir, sin embargo señaló que los llamados “avecinados” no cuentan con todos los trámites.

También dijo que la autorización de dicho trámite se realiza a través de una asamblea en la que participan todos los miembros del comisariado y otros participantes para permitirles a los avecindados el convivir con ellos, lo cual señalan que han realizado durante varias ocasiones, sin embargo, no se le ha permitido ni la expedición del documento ni el continuar la construcción de los predios.

De igual forma mencionó que la venta de los terrenos ejidales cada vez es más común en esta zona, ya que actualmente muchas personas no quieren vivir en la ciudad, por lo que junto con el presidente de Vigilancia, Pablo García, realizan constantemente procesos de depuración y regularización.