¿Qué es la lesión en el Tendón de Aquiles y por qué sacude a la NBA?

Tyrese Haliburton de los Indiana Pacers sufrió esta lesión el juego final de la temporada 2025, pero es un mal que aqueja a varios atletas del basquetbol y otros deportes

EL HERALDO DE MÉXICO

En una imagen que ya quedó marcada en la memoria colectiva del basquetbol profesional y de sus fans, Tyrese Haliburton se derrumbó sobre el parquet, golpeando el suelo con furia y frustración tras sufrir una rotura del tendón de Aquiles derecho. El base estrella de los Indiana Pacers, que perdieron antes los Oklahoma City Thunder, se unió así, trágicamente, a una lista creciente de atletas de élite que han visto sus carreras interrumpidas.

Kevin Durant, uno de los referentes del baloncesto contemporáneo y MVP de la NBA en 2014, fue protagonista de una escena similar en 2019. También ingresó a su partido decisivo con molestias en la pantorrilla derecha. También terminó saliendo en camilla. Él también fue diagnosticado con una ruptura del tendón de Aquiles derecho.

En su caso, el proceso de recuperación lo obligó a perderse toda la temporada siguiente. Hoy, Tyrese Haliburton, de 25 años, podría enfrentarse a un destino semejante.

Ambos jugadores sabían a lo que se exponían. Enfrentar partidos de vida o muerte con lesiones previas siempre es una apuesta riesgosa, pero el deseo de competir por un campeonato y aportar a sus equipos terminó imponiéndose. “Tomó la decisión de asumir ese riesgo”, señaló el Dr. Kevin Farmer, jefe de medicina deportiva en la Universidad de Florida. “Y creo que debería haber algún reconocimiento por intentarlo”.

Una lesión que ya no distingue edades

Históricamente, las rupturas del tendón de Aquiles se asociaban con jugadores veteranos, generalmente entre los 35 y 40 años, etapa donde el desgaste físico acumulado comenzaba a hacer estragos. Sin embargo, los datos recientes muestran una preocupante tendencia: los atletas más jóvenes están cayendo también.

Además de Haliburton, Jayson Tatum (27 años, Celtics de Boston) y Damian Lillard (34 años, Milwaukee Bucks) sufrieron lesiones similares durante los últimos playoffs. Ninguno de los tres tiene asegurado su regreso para la temporada 2025-2026.

Según los especialistas, la causa no es fortuita ni aislada. “Hay mucha más actividad que aumenta el riesgo de este tipo de lesiones”, explicó el doctor James Borchers, presidente del Consejo de Salud para Atletas de Estados Unidos. “Y es el desgaste acumulado a lo largo del tiempo. Es muy raro que un tendón sano se rompa solo por un evento puntual”.

Tyrese Haliburton lloró y golpeó la duela con frustación tras su lesión en pleno partido Foto: AP

Entrenamiento excesivo y especialización temprana

Entre los múltiples factores que se analizan como posibles causantes de esta epidemia de lesiones, los médicos apuntan a la especialización temprana de los atletas. A diferencia de generaciones anteriores, muchos jóvenes hoy se enfocan en un solo deporte desde la adolescencia, entrenando de manera intensiva y repetitiva todo el año, lo que sobrecarga partes específicas del cuerpo.

“Los atletas que resienten mucho impacto —saltos constantes, cambios de dirección, aceleraciones bruscas— desarrollan microdaños en los tendones que eventualmente pueden derivar en rupturas”, señaló Borchers. El tendón de Aquiles, vital para la movilidad explosiva, es una de las áreas más vulnerables.

Farmer, por su parte, compara esta lesión con los problemas de codo en el béisbol: un punto débil que aparece más temprano debido a la sobrecarga continua. “En lugar de ver rupturas en la treintena, ahora las estamos viendo en atletas de 20 a 25 años. Algo ha cambiado en el proceso de desarrollo deportivo”, afirmó.

Otros posibles contribuyentes mencionados por los especialistas incluyen el uso de calzado deportivo de corte bajo, que brinda menos soporte al tendón, así como las temporadas más extensas que enfrentan los jugadores hoy en día. Además, algunos estudios han vinculado el uso de antibióticos como las fluoroquinolonas con un mayor riesgo de lesiones en los tendones, aunque en estos casos no se ha confirmado que Haliburton, Tatum o Lillard los hayan consumido.

Tratamiento y recuperación por lesión del tendón de Aquiles

A pesar del golpe anímico y físico, Haliburton ha manifestado que no se arrepiente de haber jugado, y ha dejado en claro que no permitirá que esta lesión defina su carrera. Se inspira en casos como el de Durant, quien regresó a un alto nivel tras una recuperación meticulosa de 18 meses. Aunque el regreso estándar tras una ruptura de Aquiles ronda los 12 meses, algunos atletas de la NFL han vuelto incluso en nueve.

“La intensidad y atención a la rehabilitación es fantástica hoy día”, explicó Borchers. “Y estamos hablando de atletas de clase mundial, cuya genética, voluntad y acceso a tecnología médica avanzada los colocan en una mejor posición para una recuperación completa”.