“Dicen que luchan por las artesanas… pero en realidad las tienen bien amenazadas”

👂 Nos cuenta nuestra reportera de huipil finolis…
Que en los pasillos del Llano, en los cafecitos de Santo Domingo y hasta entre los puestos del andador, ya se comenta lo que nadie se atreve a decir en voz alta:
Miriam Ruiz García y Claudia Vásquez Aquino no son ninguna esperanza para las artesanas. ¡Son su peor pesadilla!
Cada año, con la bandera de la Guelaguetza y la “defensa cultural”, se embolsan miles, cobrando hasta 10 mil pesos por módulo, mientras ellas ni un solo peso ponen.
¿Quién paga? El Ayuntamiento, tú, yo, todos… con dinero público.
Pero aquí viene lo fuerte:
Dicen los que saben que muchas artesanas no están con ellas por voluntad, sino por miedo.
“O pagas… o te vas”, les dicen.
Y si alguna se atreve a hablar, le quitan el lugar, ¡hasta del face las bloquean!
A algunas, incluso, las han hecho llorar.
Pero como necesitan el espacio para vender, aguantan por que dijeran aquellas sin vergüenza “calladitas se ven más bonitas”.
Mientras tanto, las finolis se dan vida de reinas.
Crean talleres, compran reconocimientos, se toman fotos con funcionarios…
Y se cuelgan los logros de las demás.
Y tú allá, aplaudiéndoles.
