¿La vacuna contra el sarampión causa autismo? Experta aclara mitos sobre ella
Ante la reciente aparición de múltiples casos de la enfermedad, la doctora Ana Leticia Barrios explica los principales mitos sobre la vacuna

Desde su creación, hace más de 60 años, la vacuna contra el sarampión se ha convertido en el arma más eficaz en contra de esta enfermedad viral, que ha resurgido con fuerza en semanas recientes.
Sin embargo, a pesar de la eficacia que ha demostrado a lo largo de las décadas, todavía existen personas que siguen dudando sobre si aplicársela o no debido a distintos bulos sobre ella.
Desde que presuntamente causa autismo hasta que quienes son alérgicos al huevo no pueden aplicársela, la vacuna contra el sarampión es básica porque, de acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud, se trata de una enfermedad altamente contagiosa.
Por ejemplo, el sarampión es dos veces más infeccioso que el Covid-19, seis veces más contagioso que el ébola y doce veces más que la influenza, por lo que la vacunación es esencial.
No. Uno de los argumentos más importantes de los antivacunas proviene de un estudio en 1998, firmado por el investigador Andrew Wakefield, el cual ligaba la aplicación de la vacuna con la aparición de autismo en niños.
“Esta idea nace durante la década de los 90 y, aunque no es necesariamente la única causa, sí tiene bastante qué ver con que la población desprotegida tenga entre 10 y 39 años”, señala, en entrevista exclusiva para El Heraldo de México, Ana Leticia Barrios, hematóloga del Hospital MAC Tampico.
De hecho, de acuerdo con la especialista, para que exista la llamada inmunidad de rebaño, más del 90 por ciento de la población debe tener dos aplicaciones de la vacuna, pero este mito provocó que incluso muchas personas que habían vacunado a sus hijos antes del año ya no les aplicaran el refuerzo.
Al final, la verdad salió a la luz: Wakefield recibió dinero de organizaciones con intereses en que no se aplicara la vacuna, además de contar con numerosos errores metodológicos.

¿La vacuna da sarampión?
Aunque está elaborada a partir de la información genética del virus, la vacuna que, además del sarampión, protege de la rubéola y las paperas, no puede transmitir ninguna de las tres enfermedades.
“Aunque la vacuna está hecha con un virus vivo, está tan debilitado que no puede causar la enfermedad, pero permite a tu sistema inmune reconocer el virus y desarrollar inmunidad”, explica la Sociedad para las Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos.

¿Puedo vacunarme si soy alérgico al huevo?
Otra pregunta recurrente implica que, aquellas personas alérgicas al huevo o al pollo, podrían registrar reacciones alérgicas al biológico, pues en su creación se emplean embriones de esta ave.
“Es completamente segura, debido a que la cantidad de componentes es mínima y no se han reportado reacciones alérgicas severas en este tipo de personas”, añade la especialista.
¿No es mejor la inmunidad natural?
Algunas personas señalan que, dado que en algún momento pueden contagiarse, lo mejor es que los niños contraigan la enfermedad y así desarrollen inmunidad natural, pero este error puede ser mortal.
“Hay mucha gente que dice ‘mejor que se enferme’ y sí, en muchos casos puede generar inmunidad, pero qué sentido tiene si ya tenemos una vacuna eficaz y segura, con la que evitamos riesgos”, añade Barrios.

Los datos confirman la opinión de la experta. De acuerdo con la Sociedad para las Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos, tres de cada 10 niños que contraen sarampión desarrollan complicaciones como infecciones de oído o diarrea, mientras uno de cada 20 puede desarrollar neumonía.
Pero eso no es lo peor: uno de cada mil puede desarrollar inflamación cerebral, lo que provoca sordera y déficit intelectual, mientras que dos de cada mil niños mueren debido a la infección.