¿El “efecto Azteca” contra Inglaterra? Experto explica si la altitud de CDMX podría beneficiar a la Selección Mexicana
Más allá de la táctica y la calidad de las plantillas, existe un elemento que podría tener un papel importante en el desarrollo del duelo entre México e Inglaterra

La fase de octavos de final de la Copa Mundial 2026 está sellada. Mexico enfrentará a la selección de Inglaterra el próximo domingo 5 de junio en el Estadio Azteca. Más allá de la táctica y la calidad de las plantillas, existe un elemento que podría tener un papel importante en el desarrollo del encuentro.
Se trata de una condición que históricamente ha sido tema de debate en el futbol internacional y que suele generar preocupación entre las selecciones visitantes. La Ciudad de México representa un desafío particular para los equipos que llegan desde regiones ubicadas a menor altitud.
El cambio de condiciones obliga a los futbolistas a enfrentar un entorno distinto al que están acostumbrados, lo que puede convertirse en un factor determinante cuando el margen de preparación es reducido. Especialistas en ciencias del deporte advierten que el organismo requiere tiempo para ajustarse a ciertas condiciones ambientales y que, en competencias de alto rendimiento, cualquier variación puede influir en el desempeño dentro de la cancha.
¿Puede la altitud ser la clave para la victoria de México ante Inglaterra?

Ante este panorama, una de las selecciones participantes deberá afrontar el reto con apenas unos días de margen antes de salir al terreno de juego.
Akbar Galan Carmona, licenciado en ciencias del deporte, explicó en entrevista con El Heraldo de México que la altitud es un factor muy importante en los deportes de alto rendimiento. Aseguró que mientras más alto se esté sobre el nivel del mar hay menos oxígeno, por lo que el cuerpo “tiene que trabajar más para hacer el mismo esfuerzo“.
“En deportes como el futbol, eso hace que los jugadores se cansen más rápido, les cueste recuperarse entre carreras y, si no están acostumbrados, bajen su rendimiento conforme avanza el partido”, enfatizó el especialista.
La tarde del viernes 3 de julio, la selección inglesa llegó a la Ciudad de México desde Kansas City, en Estados Unidos, donde la altitud promedio es de 277 metros sobre el nivel del mar (msnm). En comparación, la capital de la República Mexicana se ubica a 2,240 msnm de media, lo que representa una diferencia aproximada de 1,963 metros sobre el nivel del mar.
Esto significa que cuentan con poco menos de 48 horas para adaptarse al clima y la altitud de la CDMX. Al respecto, Galan Carmona enfatizó que el tiempo requerido para adaptarse depende de cada jugador, sin embargo, un equipo necesita entre 10 y 15 días para hacerlo de manera correcta.
“Si quieren una adaptación casi completa, puede tomar hasta tres semanas. Por eso muchos equipos llegan con varios días de anticipación cuando juegan en ciudades de gran altitud”, declaró.
El equipo de Inglaterra tiene este factor en mente. Thomas Tuchel, director técnico de Inglaterra, confesó ante los medios que no cuentan con suficiente tiempo para adaptarse. “Ya lo sabíamos, es un asunto con el que tendremos que lidiar. Estamos preparados”, puntualizó.
Expertos de la Cleveland Clinic señalan que algunas personas pueden sufrir mal de altura, afección producida cuando el cuerpo no tiene tiempo de adaptarse a la menor disponibilidad de oxígeno a latitudes mayores. Entre los síntomas de un mal agudo de montaña se incluyen dolores de cabeza, náuseas y vómitos, pérdida del apetito, fatiga y problemas para dormir, entre otros.
El especialista en ciencias del deporte resaltó que pasar de una ciudad a otra con una altitud mucho mayor puede afectar a los jugadores, haciendo que sientan que se cansan más rápido, que les falte el aire o sufran dolores de cabeza. Galan Carmona resaltó la importancia de darle al cuerpo algunos días para adaptarse. “Mientras eso ocurre, el rendimiento suele bajar”, sentenció.
La altitud influye, pero no garantiza la victoria

Si bien puede ser un factor que afecte a los jugadores, la altitud también puede interferir en el comportamiento del balón, que viaja más rápido debido a que el aire es más denso.
“Eso hace que recorra más distancia y que tenga menos efecto cuando se cobra un tiro libre o se intenta ‘darle curva’. Por eso, los porteros suelen tener más dificultad para reaccionar a disparos de larga distancia y los jugadores necesitan ajustar la fuerza de sus pases y tiros”, dijo Akbar Galan Carmona.
En resumen, la altitud puede ser una ventaja para la selección mexicana este domingo, pero no garantiza una victoria. Es cierto que los jugadores mexicanos suelen estar más acostumbrados a jugar en ciudades con altitud, por lo que recienten menos sus efectos que selecciones que lo hacen al nivel del mar.
“Un partido también depende de la preparación física, la estrategia, el nivel de los jugadores y las decisiones que se tomen durante el juego. La altitud ayuda, pero por sí sola no gana partidos“, concluyó el experto.