‘Checo’ Pérez reconoce que vivió un infierno en Red Bull: “Todo esto es para Max, gira en torno a Max”
Christian Horner le advirtió desde el primer día que la escudería austríaca correría con dos coches solo por obligación y que la prioridad era Max Verstappen.

Dos años después de su paso por la escudería Red Bull de la Fórmula Uno, el piloto mexicano Sergio Pérez reconoció que vivió una pesadilla en el equipo, ya que todo giraba en torno a Max Verstappen, lo cual le complicó mucho su estancia en el conjunto austriaco de 2021 a 2024.
Checo rompió el silencio de cómo vivió su estancia de cuatro temporadas con Red Bull y la forma en que las decisiones se tomaban, siempre favoreciendo al conductor neerlandés, cuatro veces campeón del mundo.
El piloto tapatío habló de una conversación que tuvo con el Jefe del equipo Christian Horner y en la cual se dio cuenta de cómo la escudería de Milton Keynes tenía una filosofía de trabajo que estaba diseñada por y para Max Verstappen.
La mejor etapa de Sergio Pérez en la F1 en más de una década en la categoría, se dio en los cuatro años que estuvo con el equipo de las bebidas energéticas, con cinco victorias y 29 podios y aunque fue artífice de los campeonatos de Super Max, siempre supo que sería el escudero del neerlandés y cuál era su papel su lugar en la jerarquía del equipo.
“La primera vez que conocí a Christian, me dijo: ‘Corremos con dos coches porque tenemos que hacerlo, de lo contrario, estaríamos encantados de correr con un sólo coche. Todo esto es para Max, gira en torno a Max. Queremos ganar el campeonato”, dijo Pérez al podcast High Performance y las cuales recogió el diario Marca.
Pese a esa advertencia, Checo prefirió aceptar el reto y utilizar los recursos de Red Bull ya que en ese entonces era la mejor escudería de la F1.
“Sabía a qué me comprometía. En lugar de pensar ¿por qué?, dije: ‘Mira, vengo aquí y voy a darlo todo’. Fui allí con los recursos disponibles que tenía a mi alcance. Creo que superé las expectativas en todos los aspectos”, mencionó el tapatío.
El mexicano indicó que no se arrepiente de haber tomado esa decisión, ya que sabía lo que le esperaba si accedía, pero también estaba consciente de que a él también le ayudaría en su carrera.
“Todas las oportunidades en cuanto a ingenieros principales y con experiencia fueron para Max, yo lo sabía antes de venir. Enfrentarse a Max en Red Bull es lo más duro. Ya sólo enfrentarse a él en cualquier otro equipo sería muy difícil, pero en Red Bull, con su gente y su entorno, es complicado”, remató Sergio Pérez.