Un año humano no son 7 de perro: ¿cómo saber la EDAD REAL de tu mascota, según la UNAM?
De acuerdo con los investigadores de la máxima casa de estudios, existen elementos como la raza y el tamaño del perro que pueden influir directamente en el envejecimiento

EL HERALDO DE MÉXICO
Durante décadas saber la edad de las mascotas, particularmente de los perros, ha sido una gran interrogante para los amantes de los animales. Sin embargo, y pese a las creencias más populares, conocer la edad de los lomitos no es algo sencillo, ya que los animales no envejecen de la misma forma que los seres humanos, según investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Una de las creencias más populares, que se ha compartido durante años, sobre la edad de los perros es que un año de vida humano corresponde a 7 años en la edad de los lomitos. Así, un perro de cinco años tendría supuestamente una edad equivalente a 35 años humanos. Sin embargo, esta creencia no refleja realmente cómo envejecen estos animales y puede generar una idea equivocada sobre la etapa de vida en la que se encuentra una mascota.
En una reciente publicación, compartida por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), investigadores de la máxima casa de estudios han desmentido la popular teoría sobre cómo calcular la edad de las mascotas, pues, sostienen que un año humano no equivale a siete años en los perros. Según las investigaciones actuales, el proceso de envejecimiento canino no ocurre de manera uniforme y existen diversos factores que pueden acelerar o modificar el desarrollo biológico de cada animal.
De acuerdo con la UNAM, elementos como la raza y el tamaño del perro influyen directamente en su envejecimiento, por lo que no todos los canes envejecen de la misma manera. Los ejemplares pequeños suelen tener una expectativa de vida mayor que los perros de razas grandes; a esto se suman aspectos relacionados con la alimentación, los cuidados y la rutina, por lo que dos perros nacidos al mismo tiempo podrían encontrarse en condiciones biológicas distintas.
¿Cómo saber la edad de un perro según la UNAM?

Por esta razón, los investigadores sostienen que el multiplicar la edad de una mascota por siete no permite conocer con precisión cuántos “años humanos” tendría. En lugar de utilizar una equivalencia matemática fija, los especialistas consideran diferentes características físicas y etapas de desarrollo para determinar aproximadamente qué tan avanzado se encuentra el envejecimiento de un perro.
Una de las formas de aproximarse a la edad biológica de los perros consiste en observar cambios que aparecen con el paso del tiempo. La UNAM señala que pueden considerarse señales como el desgaste de los dientes y la condición de los ojos, incluida la aparición de cataratas. También existen herramientas más especializadas, entre ellas las pruebas epigenéticas, que permiten estudiar cambios asociados con el envejecimiento.
Sin embargo, determinar la edad biológica exacta puede resultar complejo y estas evaluaciones tampoco son necesariamente precisas en todos los casos. Por ello, una alternativa práctica consiste en identificar la etapa de vida en la que se encuentra el animal, en lugar de intentar establecer una equivalencia exacta entre años humanos y caninos.
Las etapas de vida ayudan a conocer qué tan viejo es un perro

La primera etapa corresponde a los cachorros y abarca desde el nacimiento hasta el periodo de crecimiento rápido. Después aparece la etapa de adulto joven, que comienza cuando el perro alcanza su madurez física; durante los primeros años, los perros atraviesan cambios físicos y de desarrollo mucho más rápidamente que una persona.
Posteriormente llega la etapa de adulto maduro, que va desde la madurez hasta aproximadamente el 25% de su expectativa de vida. Finalmente, se encuentra la edad avanzada, cuando comienzan a ser más evidentes los cambios relacionados con el envejecimiento y pueden aparecer necesidades diferentes de alimentación, actividad física o vigilancia veterinaria. Cabe mencionar que la clasificación también contempla una etapa terminal, relacionada con la última fase de una enfermedad que puede presentarse en cualquier momento de la vida del animal.
De esta manera, la UNAM sostiene que no existe una fórmula universal que permita convertir exactamente los años de un perro en años humanos. La edad de cada mascota dependerá de su tamaño, raza, alimentación, estilo de vida, estado de salud y cuidados pueden modificar considerablemente la velocidad con la que envejece; no obstante, conocer la etapa de vida en la que se encuentra una mascota es importante, ya que ayuda comprender mejor sus necesidades conforme pasan los años.